Certificación Passivhaus: definición, principios y niveles

¿Has soñado alguna vez con tener una casa en la que no necesites aire acondicionado ni calefacción? Aunque pueda parecer un sueño, esas casas existen y reciben el nombre de casas pasivas o Passivhaus. Te contamos en mayor profundidad en qué consisten y cómo puedes llegar la tuya.

Qué es la certificación passivhau 

El origen de este tipo de edificaciones se encuentra en Alemania, más concretamente en los años 80. Sus principios fueron formulados por Wolfang Feist, del Instituto Alemán de Edificación y Medioambiente. Las passivhaus son construcciones con un consumo energético muy bajo que dan la posibilidad de disfrutar de una temperatura agradable durante todo el año sin la necesidad de usar calefacción o aire acondicionado.

Al tener como objetivo lograr una gran eficiencia energética, surge la necesidad de establecer un estándar por el que se rijan todas las casas pasivas: la certificación passivhaus. Se trata de una auditoría externa que inspecciona que el proyecto y el edificio construido se ajusten a los mínimos exigidos por el Passivhaus Institute.

 

Requisitos para poder obtener la certificación

Todo esto es muy bonito, pero seguramente te estarás preguntando cómo se puede conseguir la ansiada certificación. Bueno, dentro de los requisitos necesarios para lograr la certificación passivhaus, destacan dos tipos: los directos y los indirectos.

Directos

  • La demanda de calefacción debe ser inferior a 15 kWh/(m²a).
  • La demanda de refrigeración debe ser inferior a 15 kWh/(m²a).
  • La demanda de energía primaria (calefacción, agua caliente y electricidad) debe ser inferior a 120 kWh/(m²a).
  • La estanqueidad debe ser menor a 0,6 renovaciones de aire por hora.

Indirectos

En la certificación hay otros requisitos indirectos que suman para poder conseguirla, como es el caso del confort, la funcionalidad, la higiene y la eficiencia.

Principios de una passivhaus

Si antes hemos visto los requisitos para conseguir la certificación passivhaus, ahora veremos cuáles son los principios que rigen este tipo de construcciones.

1. Eliminar los puentes térmicos

Una de las prioridades de las casas pasivas debe ser eliminar los puentes térmicos, que son aquellos puntos en los que la envolvente de un edificio se debilita por el deterioro o cambio de composición de los materiales. Eliminar estos puentes permite minimizar al máximo las posibles pérdidas de energía y, por tanto, conseguir una casa eficiente. También se reducen las posibilidades de sufrir humedades en el interior de la vivienda, ya que dichos puentes crean puntos fríos en el interior.

2. Carpintería de calidad

La carpintería de las casas pasivas refiere a las zonas débiles de la envolvente. Necesitan puertas y ventanas de grandes prestaciones de aislamiento. En las ventanas se usan varias capas, que además de garantizar que no se escape la energía, aislan el interior de la contaminación acústica. La carpintería es uno de los puntos que más concienzudamente se evalúa en la certificación passivhaus.

3. Estanqueidad del aire

Una gran parte de la energía que pierde un edificio lo hace por el movimiento del aire entre el interior y el exterior. Es una pérdida de calor a través de distintos materiales. En la lógica de las casas pasivas, hay que lograr que no haya filtraciones para conseguir una envolvente lo más hermética posible, de ahí que sea primordial encontrar el tipo de materiales que hay que incorporar a las fachadas, la cubierta y el suelo, a fin de garantizar la estanqueidad.

4. Ventilación mecánica

Que se busque la estanqueidad del aire para no perder energía, no significa que no sea necesario la renovación de dicho aire. Se trata de una cuestión de salud: es necesario introducir aire del exterior para garantizar esa renovación de aire interior. En las casas pasivas dicho problema está contemplado a través de la ventilación mecánica de doble flujo. Gracias a este tipo de ventilación, recuperamos energía y minimizamos las pérdidas de la misma. Además la ventilación mecánica permite controlar el aire que se introduce desde el exterior, para tener la certeza de que esté libre de contaminación.

Niveles de certificación

Siempre es recomendable que las construcciones que sigan los principios de las casas pasivas se certifiquen. Es la única garantía a tu alcance para tener la certeza de que tu vivienda funciona como una auténtica passivhaus.

Dentro de la certificación existen 3 niveles diferentes: la classic, la plus y la premium. Te contamos qué se exige en cada nivel:

Passivhaus Classic

La demanda de energía primaria renovable debe ser de 60 kWh/m²a como máximo.

Passivhaus Plus

La demande de energía primaria renovable deberá ser menor a a 45 kWh/m²a. Además, la generación de energía renovable tendrá que ser de al menos 60 kWh/m2.

Passivhaus Premium

La demanda de energía primaria renovable deberá ser menor a 30 kWh/m²a, mientras que la generación de energía renovable será como mínimo de 120 kWh/m2.

Con toda esta información ya puedes optar a la certificación passivahaus  para asegurarte de que tu casa cumple con todos los requisitos y disfruta de una gran eficiencia energética.